05/10/11

EN RECUERDO DE UNA GRAN MECENAS

El difícil reconocimiento a los antiguos mecenas, a través de la redacción de un obituario realizado por Mª José Magariños, para el ámbito lingüístico-social de 4º PDC.




Shifra Goldman nació en Nueva York el 18 de julio de 1926, hija de inmigrantes rusos de origen judío. Su madre, costurera, ya organizaba protestas; su padre, camarero, era miembro de un sindicato. Goldman apenas tenía 20 años cuando la familia se mudó a Los Ángeles.


Trabajó en muchas fábricas e incluso como bibliotecaria para sacar adelante a su hijo, Eric. Solía decir que era una feminista antes de que supiera el significado de este término. Lo pasó mal con sus parejas (no querían vivir con una mujer tan intelectual) decía su hijo. Quince años después, Goldman volvió a la Universidad. También retomó el activismo. Fue una de las organizadoras de la Torre de la Paz (instalación artística para protestar contra la guerra de Vietnam).


Cuando se postuló para un doctorado, eligió como tema el arte moderno mexicano. Ningún profesor quiso tutelarla. Se negó a elegir otro tema y esperó más de seis años para que la Universidad aceptara su tesis. Recibió el doctorado en 1977. Su trabajo quería derribar las distorsiones que han dominado todos los estudios que se han hecho sobre el arte latinoamericano desde los años cincuenta. Tenía además, fuertes opiniones sobre los intereses que hay tras la promoción del arte.


Se retiró de las aulas en 1992, pero continuó dictando conferencias hasta que el alzhéimer se lo impidió. La familia pidió que en lugar de flores, se hicieran donaciones a las galerías Trópico de Nopal, Avenue 50 Studio y al Centro para Estudios de Gráficos Políticos de Los Ángeles. Tres lugares que buscan espacio para el arte chicano en EE.UU.