
Federico García Lorca, fue un poeta, dramaturgo y prosista, perteneciente a la Generación del 27, considerado como una de las cimas del teatro español de siglo XX. Murió ejecutado, tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual..
La casa de Bernarda Alba es considerada por algunos críticos como una tragedia y por otros como un drama, siguiendo la opinión del propio autor. Muchos han opinado que es la culminación de un largo proceso evolutivo del dramaturgo, que va desde el modernismo al vanguardismo, y de ahí, a su fase de completa plenitud. Posiblemente, las frases que mejor aclaran su idea sobre el teatro son éstas, formuladas en 1936:
“El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”.
Muestran estas palabras, la dimensión humana del teatro de una obra como La casa de Bernarda Alba. En toda la obra, el personaje principal, Bernarda, expresa toda la problemática que se da en el interior de una casa, en el agobiante espacio doméstico. Las hijas de ésta, sin quererlo ni buscarlo, se ven encerradas en una casa durante ocho años, obligadas a mantener un luto exagerado. Todas ven como la única que se salva de este cruel destino es Angustias, ya que es la hija del primer marido de Bernarda, prometida con el mejor galán del pueblo, con lo que el odio entre estas hermanas se incrementa a medida que avanza la obra.
La obra de teatro fue llevada al cine, fielmente versionada, por el director Mario Camus y entre algunas de sus actrices podríamos destacar a Irene Gutiérrez Caba en el papel de Bernarda, a Florinda Chico como la Poncia y a Ana Belén o Vicky Peña, como las hijas más jóvenes, es decir, en los papeles de Adela y Martirio respectivamente.
El poder implícito o la ausencia de éste, se ofrece en la película mediante la plasmación de una jerarquía intrínseca y extrínseca. Dentro de la misma casa de Bernarda, es claramente evidente que existe un orden jerárquico entre los habitantes del hogar. Obviamente, por encima de todas está Bernarda Alba, quien no solo pertenece a la clase alta, sino que también es dueña de la casa. Después de ella, están las cinco hermanas y detrás, las criadas. Este mundo de opresión fue conseguido por el director de cine mediante la potenciación de un espacio, caracterizado por el contraste entre luces y sombras, donde el recurso de la fotografía se convierte en aliado del guión cinematográfico, potenciando así, las intenciones de éste.
La casa de Bernarda Alba es considerada por algunos críticos como una tragedia y por otros como un drama, siguiendo la opinión del propio autor. Muchos han opinado que es la culminación de un largo proceso evolutivo del dramaturgo, que va desde el modernismo al vanguardismo, y de ahí, a su fase de completa plenitud. Posiblemente, las frases que mejor aclaran su idea sobre el teatro son éstas, formuladas en 1936:
“El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”.
Muestran estas palabras, la dimensión humana del teatro de una obra como La casa de Bernarda Alba. En toda la obra, el personaje principal, Bernarda, expresa toda la problemática que se da en el interior de una casa, en el agobiante espacio doméstico. Las hijas de ésta, sin quererlo ni buscarlo, se ven encerradas en una casa durante ocho años, obligadas a mantener un luto exagerado. Todas ven como la única que se salva de este cruel destino es Angustias, ya que es la hija del primer marido de Bernarda, prometida con el mejor galán del pueblo, con lo que el odio entre estas hermanas se incrementa a medida que avanza la obra.
La obra de teatro fue llevada al cine, fielmente versionada, por el director Mario Camus y entre algunas de sus actrices podríamos destacar a Irene Gutiérrez Caba en el papel de Bernarda, a Florinda Chico como la Poncia y a Ana Belén o Vicky Peña, como las hijas más jóvenes, es decir, en los papeles de Adela y Martirio respectivamente.
El poder implícito o la ausencia de éste, se ofrece en la película mediante la plasmación de una jerarquía intrínseca y extrínseca. Dentro de la misma casa de Bernarda, es claramente evidente que existe un orden jerárquico entre los habitantes del hogar. Obviamente, por encima de todas está Bernarda Alba, quien no solo pertenece a la clase alta, sino que también es dueña de la casa. Después de ella, están las cinco hermanas y detrás, las criadas. Este mundo de opresión fue conseguido por el director de cine mediante la potenciación de un espacio, caracterizado por el contraste entre luces y sombras, donde el recurso de la fotografía se convierte en aliado del guión cinematográfico, potenciando así, las intenciones de éste.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada