15/11/10

LOUISE BOURGEOISE

Continuando con la atención que requiere para nosotras el dia 29 de noviembre, ya tratado en un artículo anterior, Mª José Magariños, alumna de 3º PDC, nos presenta a esta artista que abordó el horror en el hogar, convirtíéndose en referente para muchas artistas actuales. Trabajo realizado para el ámbito lco-social.



Al enfrentarnos a una obra de Louise Bourgeois, nos sentimos como definidos por el vértigo, en el sentido de Milan Kundera que lo definia así: El vértigo es algo diferente del miedo a la caida, el vértigo significa la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, y nos despierta el deseo de defendernos o espantarnos.
De cierta manera Louise Bourgeois habla de si misma y también siente ese vértigo cuando exclama: “Mis obras son parte de mi pasado”.

Louise pertenecía a una familia dedicada a la restauración de tapices. Su vivienda estaba situada al lado de un río. Su padre estuvo aislado de la familia, por eso ella sintió la ausencia de su padre y el nerviosismo de la madre durante sus primeros años. Después de la guerra, y una vez ya olvidada esa ausencia, la madre cayó en una enfermedad en la que Louise la tubo que cuidar hasta el día de su muerte que fue en el año (1932).

Su padre contrató a una institutriz que vivía con ellos en la casa y que le enseñaba los niños inglés y que tambien, fue amante del padre durante diez años. Este hecho marcó profundamente su obra artística posterior.

Ella misma dijo: Todos los dias uno tiene que olvidar su pasado o aceptarlo y si no se puede aceptarlo se hace escultor como Bourgeois, y ella tomó esta última opción, para superar una niñez que le dolería el resto de su vida.